“Las cosas viejas pasaron”
Columna de Opinión

Saludos y bendiciones a todos los amigos y amigas lectores del semanario “Centroccidente”. Retomando en el día de hoy martes 14 de julio, 2026, la columna “Ilumínate” con la predicación de la palabra de Dios por medio de su sagrada Iluminación. Cito de la Biblia, en 2da de Corintios 5; 17 “De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas”. Por consiguiente, mis queridos lectores, todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilio consigo mismo por Cristo Nuestro Señor y Redentor, siendo el único camino hacia la salvación del alma. En este sentido, nos queda claro que todo aquel que tiene una relación personal con Cristo, experimenta una transformación espiritual radical. Es decir, ya no somos definidos, ni estamos arraigados a pasados pecaminosos. Dios nos otorga una nueva naturaleza, identidad y propósito. De manera que, “Somos nuevas criaturas”. Quiere decir que, no es una simple mejora o reparación a la vieja personalidad, sino que Dios nos hace NUEVOS, como recién nacidos del vientre de nuestra madre terrenal.
“LAS COSAS VIEJAS PASARON”
Esto hace referencia a nuestra antigua forma de vivir antes de aceptar a Cristo como Nuestro Único, suficiente, Salvador y Señor. En esa forma de vida pasada éramos esclavos de una naturaleza pecaminosa cargada y dominada por la envidia, los vicios, deseos egoístas, la culpa, la altivez, el orgullo, la mentira, el adulterio y muchos mas pecados. Todo, debido a la ignorancia espiritual de la palabra de Dios. Pero todos los pecados son perdonados por medio de tu arrepentimiento y no se recuerda en la memoria de nuestro Padre Celestial. De modo, que queda en el pasado. Sin embargo, la Biblia advierte en Marcos; 3: 28-29, que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.
“ESTAR EN CRISTO”
No se refiere simplemente a asistir a una iglesia y ser religioso, sino a tener una relación personal, vital de entrega total a su voluntad por medio de la obediencia y la fe. Es decir permanecer dentro de la esfera de su gracia como nueva criatura, hijos del Dios viviente. CRISTO VIVE.
Hasta la próxima oportunidad
