En honor a la Coromoto danzaron en Guanare Los Indios Cospes de Tostós
Cada 8 de septiembre la agrupación trujillana le baila a la Patrona de Venezuela en el Santuario Nacional

Especial.-
Los Indios Cospes de Tostós visitaron una vez más a la Patrona de Venezuela y, como todo 8 de septiembre, danzaron en su honor en la Basílica Menor Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto en Guanare, durante la celebración de los 374 años de la aparición mariana al indio Coromoto.
La agrupación viaja anualmente de Trujillo a Guanare para pagar promesas y rendir tributo a la Virgen llanera con una coreografía que resuena en la nave principal del Santuario y sube al altar del majestuoso templo, construido justo en el lugar donde la advocación mariana se apareció y dejó su estampa en manos del cacique de la tribu Los Cospes.
Los también llamados «indios coromotanos» ejecutan su tradicional baile con faldas y guayucos, portando arcos y flechas, collares, pelucas con plumas y alpargatas, aunque algunos lo hacen descalzos. Toda la indumentaria es elaborada por ellos mismos, que salen a bailar con caras y brazos pintados, ejecutando una danza que parece una marcha y sigue el ritmo de tambores, cuatro, violín y guitarra, generando el característico sonido que brota del choque de los palos con el piso.
Cuatro pasos alusivos a la agricultura conforman la puesta en escena. El primero es Ross, que significa la poda del monte y se expresa en el baile agachado de los indios moviendo los palos. El segundo es Renaná, que evoca la preparación de la tierra para la siembra con un baile medio agachado en el que los indios le pegan al suelo con los palos. El tercero es Teba, la danza de la siembra, y el cuarto es Majol, que es la danza de la alegría por las cosechas.
La tradición cultural y religiosa en honor a la Bella Señora data del 11 de septiembre de 1957 y tiene su origen en Trujillo, específicamente en la parroquia San José de Tostós, municipio Boconó. Nació por iniciativa del presbítero Hilarión Moreno Méndez, quien con un grupo de personas del pueblo se propuso realizar algo distinto para venerar a la Virgen de Coromoto, inspirado en una escenificación cultural similar que había observado en el estado Mérida.
Un especialista en danzas les apoyó durante varias semanas con rigurosos ensayos y tras una larga trayectoria de baile venerando a la Virgen de Coromoto, 50 décadas después, Los Indios Cospes de Tostós fueron declarados el 11 de septiembre de 2019 Bien de Interés Cultural de la Nación y del municipio Boconó.

