La Venganza
Columna de Opinión

Saludos y bendiciones apreciados lectores del portal web www.periodicocentroccidente.com En esta hermosa semana citaremos el tema referido a la venganza. Siendo la misma, una forma de represalia ofensas, o un daño que causa amargura en tu corazón, ira, fijación mental, locura, asesinatos, enfermedades, maldiciones y empobrecimiento tanto físico, mental e espiritual. Pero no te entristezcas, si posees el pecado de la venganza la puedes erradicar de una manera gratuita y reconfortante para nuestra espiritualidad. Así que, la formula infalible es buscando a Dios. Te insto a leer la Biblia, ósea la palabra de nuestro Padre Celestial, allí se encuentra el germen de la restauración hacia una vida libre de pecados. En este sentido, cito del evangelio de Isaías: 35:4. Decid a los de corazón apocado: “Sed fuertes, no temáis; he aquí que vuestro Dios vendrá con “Venganza”, la recompensa de Dios vendrá; él vendrá y os salvará”. De esta forma se observa como Dios indica que debemos ser fuertes y dejar la venganza a El.
Igualmente en Romanos: 12: 19, 21. “No os venguéis vosotros mismos, amados míos; sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: “Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” “No seas vencido por el mal, sino vence el mal con bien”. Se entiende en este apartado bíblico, que no debemos dejarnos vencer por el mal. Es necesario, pagar con bien a quienes nos causen males y de esta forma permaneceremos felices y en santidad con nuestro Señor Jesucristo. Es por nuestra propia felicidad en el plano terrenal no practicar la venganza en ninguna de sus manifestaciones. Puesto, que toda aquella persona vengativa se hiere a si misma, no vive feliz, posee una mente maquiavélica y todo mal que desee o haga, se devolverá a ella misma. Por consiguiente la venganza conduce a la depresión a la soledad a la pobreza espiritual y por ende a la muerte.
Por tanto, se recomienda no utilizar este antivalor en tu vida. Es necesario que te valores y digas con mucha fe “no cometeré ningún acto contra mi prójimo que vulnere mi paz interior”. En tal sentido, quiero decirte en esta oportunidad, que todos aquellos llamados triunfos obtenidos por medio de la venganza utilizando el chisme, la humillación y la hipocresía hacia el prójimo se revierten sobre tu persona en triunfos cimentados en la arena, que con un solo soplido del viento se cae devastado, producto de tus malas acciones.
Todo esto sucede por el desconocimiento de la palabra de Dios. ¡Ilumínate! Saca los aguijones de tu corazón y vive una vida feliz con la paz de Cristo.
¡Hasta la próxima semana!
